27 enero, 2017

son cuarenta y dos días para decirte que estoy lista,
lista para mirarte más de cinco segundos,
sentir cómo aprieta el corazón,
y lista para temblar cuando me vuelvas a rozar.

preparada para decirte que estoy dispuesta
a navegar y a embarcar...
para hacer turismo en ti,

para descubrir tu himno, tu historia,
tu carcajeo y tu expresión al despertar.

que son cuarenta y dos días para arrojar al abismo
todo lo que tú y yo hubiésemos sido
si no fuésemos tú y yo.

y cuarenta y dos días antes
firmo esta declaración,

que no vaya a ser
-que después de los cuarenta y dos-
no nos volvamos a ver.

15 diciembre, 2016

Johannes

estoy aquí y no me ves,
he estado aquí todos estos años
entrando y saliendo, pero al fin y al cabo siempre aquí:

en la silla de la cocina o en la sombra que la dibuja.
he estado esperándote en el sofá, detrás del portón de cristal.
estoy aquí y no me ves,

en el patio de las flores lilas enredadas,
en los platos acumulados esperando por lavar,
en tu taza blanca de café y en la fotografía
que descansa decaída en algún lugar del escritorio.

te grito todo el tiempo y sé que jamás te alcanzaré porque
eres lluvia y eres ira cuando te mueves por casa.

tu inconsciencia y tu arrogancia
hacen a mi mente transparente.
me estoy evaporando a medida que me olvidas, 
y ya soy una más en tu lista de despistes;
han sido las llaves o las medicinas, los papeles, el desayuno del recreo,
una firma, una llamada,
una cita con el médico, la cena en el fuego, ...

despoja mi lugar,
mi tiempo
y mi latido en tu mente.

donde antes estaba la charla y la comida, el postre en las noticias,

la guitarra, la fotografía, el tenis;
ahora hay un desierto de trivialidades.
y estoy aquí y no me ves
y estoy aquí y no me oyes.


nunca me diste atención, pero a mamá no le importó.

hasta cuándo.

12 diciembre, 2016

mae, jeff

mis miradas miden de manera maleante miles de minutos malvividos en el menudo minutero de la mañana del martes. en cambio,
las miradas de mae maniobran mentiras a media mitad.

mae mira sin mostrar su mente, enmascarando maravillas, poemas y melodías.
mae me camela y me enerva en la misma medida. me aborda apartando la melena morena y hunde el iris con luz ámbar hasta derretir mis retinas.

mas las de jeff conjuran quejíos manejando mis antojos de galanes embrujados conjugados en los verbos jadear y madrugar.

y me siento como embutida de un empujón en el poema seis,

[...]

y tú juzgas mi manía de interpretar las miradas de las gentes, pero
cuando me miras marcando el compás
se conmueven mis entrañas;
y se diluyen en millones de milímetros de mar.
y

jamás
lo
entenderás.



"siento viajar tus ojos y es distante el otoño:
boina gris, voz de pájaro y corazón de casa
hacia donde emigraban mis profundos anhelos
y caían mis besos alegres como brasas"

04 agosto, 2016

Estoy aquí de casualidad; y aún no consigo entender cómo he podido llegar a volar tan alto, a este cielo nocturno de tus ojos; y no consigo entender cómo soy capaz de mantenerme aquí... aunque me haga una idea y sepa que tu respiración tiene algo que ver; y aunque tenga que hacerte creer que no caeremos de aquí. Ya sé que tienes miedo a las alturas, pero sabes que cuidarte está en la cúspide en mi lista de juramentos. Me has hecho llegar al Universo y aquí hay gravedad; pero en el amor también hay gravedad, por eso en inglés el verbo enamorarse consta del verbo caer. Y por eso nosotros resistimos dejándonos llevar por la inercia y por los latidos desenfrenados de las razones. Sin miedo, porque en realidad nosotros no volamos, sino caemos, nos enamoramos.